
¿Lo sientes?
Millones de vellos cetrinos se erizan por el paso de una nimia gota de agua que ahora recorre tu espalda.
¿Puedes sentirlo?
Probablemente si, digo probablemente, porque tú, maldito chico de barrio bajo. Tú, no puedes sentir nada.
Tú.
Estúpido engreído con un leve problema de alcohol y quizá sobrepeso.
¿Acaso no te das cuenta maldito egoísta?
¿Acaso no has tenido la suficiente atención?
¿Acaso no te valía con lo que tenías?
Ah, querido mío, ahora yo, cansada tras el largo camino recorrido, he de darme la vuelta y decir Au revoir Simone.
No te atrevas a preguntarme, esto nunca llegará a tus oídos.
No te atrevas a acercarte, quiero estar lejos.
No te atrevas a volver.
Quiero tener mi vida, aunque sea sólo por un momento.
¿Cómo dices? ¿Echarte de menos? Cada día que pase.
Pero una vez más TÚ has elegido pequeño rebelde...
No nos engañemos.
Tú no eres decente y YO he dejado de serlo por ti.
Gracias pequeño príncipito.
Gracias por demostrarme que las peores personas son las que más se recuerdan.
No olvides nunca a ese TÚ que me hizo enmudecer.
Maldito dictador de sentimientos.
On Tracks:
You are the strength, that keeps me walking. You are the hope, that keeps me trusting. You are the light to my soul. You are my purpose...you're everything.
